Después de aquel mítico partido Real Madrid 2 – F.C. Barcelona 6 del 2 de mayo, hay algo que no se me olvidará. Un taxista santanderino que, aquel sábado, nos llevaba a unos amigos y a mí a la zona de fiesta, nos contó que vio el partido en un bar donde el único culé era él. Se quedó con una frase que escuchó entre tanto follón; la de un madridista que le dijo a otro: “este es el mejor equipo que he visto en mi vida; y ya tengo más de 60 años”.
Por mucho que él, ya sea en un gesto de sincera humildad o de falsa modestia, se empeñe en decir que lo que se ha conseguido ha sido gracias únicamente a sus jugadores, es incuestionable que tiene gran parte de la culpa de los éxitos cosechados. Llegó siendo un “novato”. Muchos criticaron a Laporta por haber decidido seguir al frente del club tras el desastre de la temporada anterior. Y muchos le criticaron por contratar a Guardiola alegando que no tenía la experiencia necesaria. Fue un jugador sobresaliente en el mítico “Dream Team” de Johan Cruyff pero tan solo llevaba un año como entrenador. Además, el único equipo que había dirigido desde los banquillos es el del filial del Barça por lo que no tenía ninguna experiencia como técnico de equipos de primer nivel. No ayudó nada encontrarse con una derrota en su primer partido contra uno de los equipos más flojos de la primera división y un empate en la segunda jornada.

Pep Guardiola dando indicaciones (Fuente: Diez.hn)
Pero sin duda ha sabido manejar al equipo. Es una persona quizás incluso algo obsesiva a la que es fácil encontrar varias horas antes de un entrenamiento visualizando vídeos de partidos recientes de su próximo rival. Es analítico, controla muy de cerca el juego del equipo. No se conforma con jugar bien y/o ganar; incluso en las goleadas, siempre encuentra cosas que pulir y trabajar. Además, no se limita al equipo como un todo, se preocupa de cada jugador. Él ha sido quien a conseguido recuperar al mejor Henry después de que ya todos lo diesen por acabado la temporada pasada, cuando llego procedente del Arsenal. Se encargó de controlar al vestuario para que prevaleciese el interés del grupo por encima del jugador, algo vital cuando se cuenta con tantas estrellas. Hizo que jugadores de la cantera triunfasen como es el caso de Sergi Busquets, que pasó de jugar en tercera división a ser convocado por la selección española, que vive hoy sus días dorados como campeona de la pasada Eurocopa y como única selección que practica el mismo tipo de fútbol que el Barça (algo tendrán que ver Xavi e Iniesta); o Piqué, jugador procedente de la cantera culé, que fue repescado del Manchester United, donde era un joven e inexperto suplente, por tan solo 5 millones de euros y que se ha convertido en una de las mayores revelaciones de la temporada, junto con Busquets, siendo convocado también con la selección.

Piqué celebra su gol ante el Real Madrid (Fuente: Marca)
No nos olvidemos de las famosas rotaciones obligatorias en equipos que juegan tres competiciones a la vez. El año pasado hubo una gran plaga de lesiones. Este año se han administrado muy bien los recursos. Lo peor fue el tramo final de la temporada. Mala suerte o mala planificación de la federación española; el caso es que todos los equipos gordos de la primera división han ido seguidos, es decir, a cualquier equipo de primera hay dos fases en la temporada en las que le han venido seguidos todos los partidos contra los Valencia, Villarreal, Sevilla, etc. El famoso “Tourmalet”. El Barça, único equipo español aún en competiciones europeas en aquel momento, se encontró jugándose los 3 títulos en un mes con dos partidos por semana, sumados a la presión de tener que demostrar lo que en realidad llevaban demostrando a lo largo de toda la temporada y con partidos contra rivales de la talla del Chelsea y el Manchester en las semifinales y la final de la Champions League, el Atlhetic en la final de Copa del Rey (llevando ellos meses preparando el partido) y el Valencia, Sevilla, Real Madrid, etc en liga (jugando todos ellos un solo partido por semana en lugar de dos).

La plantilla del F.C. Barcelona celebra la consecución de su tercera Champions League (Fuente: Marca)
No ha sido un mes nada final fácil para los azulgrana, pero sí muy bonito. Más adelante publicaré un artículo dedicado al mes de mayo más memorable de la historia culé.

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