Pocos timos habrá que lleguen a semejante nivel de cutrez. Ocurrió en la californiana ciudad de San Leandro. Un personaje con mucha imaginación trató de vender una televisión falsa en los aparcamientos de un Wal-Mart. $100 es la cantidad que pedía por una magnífica televisión plana de 37 pulgadas. Lo burdo del timo es que se trataba de una puerta de horno repleta de pegatinas y con un mando a distancia y unos cables incluidos. No coló.

Puerta de horno con pegatinas simulando ser una television plana (Fuente: Gizmodo)
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