La sinceridad es algo que nunca deberíamos perder. Es cierto que a veces es mejor una mentirijilla que el daño que puede llegar a hacer la verdad, pero la sociedad nos ha convertido en actores. Interpretamos un papel todo el tiempo; siempre midiendo nuestras palabras; diciendo lo que nos va a dejar mejor ante los demás en lugar de ser honestos con nosotros mismos y hacer lo que nos pide el cuerpo. Los niños, en cambio, no saben lo que es eso. Lástima que tarde o temprano crecen y se acaban convirtiendo también en actores de este gran teatro que es la sociedad.

Un niño descubre un incendio mientras cagaba (Fuente: email)
Avísame si el vídeo no funciona
Los niños cagan y se limpian el culo; los adultos van al escusado a hacer sus necesidades.
Deja un comentario