No es una oferta de trabajo, me refiero a un lance de un partido de baloncesto que produce dolor solo con verlo. No hablo de un agarrón, ni de un empujón, ni un manotazo, ni una zancadilla, ni tan siquiera de una patada o un puñetazo. Hablo de… ¡¡¡un piquete de ojos en toda regla!!! (más…)