Esta filosofía se basa en el amor por el balón. En el “jogo bonito”, el “tiki-taka” o como quieras llamarlo. El aficionado culé no se conforma con ganar. Además quiere disfrutar con los partidos. Esta forma de entender el fútbol fue puesta en práctica por primera vez por Johan Cruyff y, unas veces con mayor acierto que otras, ha sido desde entonces la seña de identidad del F.C. Barcelona; empezando por la cantera, que desde la más tierna infancia enseña esta forma de jugar a los chavales. De ahí que salgan tantos buenos mediocentros creativos.
Es juego al primer toque, movimiento rápido del balón y, sobretodo, mucha movilidad. Todo debe funcionar como un reloj. De nada sirve tener un Xavi o un Iniesta si el resto del equipo está estático. Es como un gran rondo que marea y desquicia al contrario. Una filosofía de juego que además es muy efectiva a la vista de la gran cantidad de ocasiones de gol que generan por partido, si bien no es nada fácil de llevar a cabo. Hay equipos que deciden “tener balón” y equipos que prefieren especular y salir a la contra. Pero nadie mima tanto el esférico como lo hace el Barça de Guardiola. (más…)